Los videojuegos y los conflictos bélicos

El chauvinismo es un fenómeno que siempre ha acompañado a los sectores del ocio, y como no podía ser de otra manera, también al mundo de los videojuegos. La creación de unos enemigos comunes y calificar a ciertos grupos como “los malos de la película”, acompañó al mundo de los videojuegos en especial durante la época de la guerra fría. Últimamente la tendencia iba cambiando y se iba aceptando la posibilidad de elegir diferentes bandos (por ejemplo en videojuegos sobre la Segunda Guerra Mundial donde se permite participar como miembro de los Aliados o del Eje). Pero recientemente se volvió a rescatar la polémica con la aparición de un videojuego de nacionalidad iraní, donde los enemigos a derrotar son EEUU e Israel. Este hecho ha provocado las iras del país norteamericano, a pesar de haber estado lanzando durante más de 30 años videojuegos en el que el objetivo era acabar con los japoneses, alemanes o vietnamitas dependiendo de la guerra en la que se base el videojuego. De nuevo la eterna cuestión, no es malo diseñar videojuegos de guerra mientras el enemigo no seamos nosotros.

Esta situación se ha producido en alguna ocasión en el pasado. En Wolfenstein 3D, el objetivo era entrar en un castillo perteneciente al Tercer Reich e ir acabando con todos los nazis que nos encontráramos en nuestro camino hasta que, finalmente, acabáramos con Adolf Hitler. El gobierno alemán, por una resolución que existía en su legislación, prohibía la exhibición de símbolos nazis, por lo que para aquel país se eliminaron ciertos tapices y cuadros que aparecían en el juego. Además, en la escena final, se le eliminó el bigote a Hitler para que no pudiera relacionarse con el dictador. Por último se tuvo que modificar el tema principal de la banda sonora, que estaba basado en un tema nazi.

Quizá la postura más equilibrada la encontremos en el videojuego 1942, también basado en la Segunda Guerra Mundial, y en el que el objetivo es realizar un ataque aéreo sobre la ciudad de Tokio. Esto no tendría nada de especial si no fuera porque la compañía que desarrollo el juego fue Capcom, una empresa nipona. En esta ocasión prevaleció el interés económico sobre el chauvinismo, dotando al juego el carácter de un simple entretenimiento y no buscando segundas lecturas ni polémicas.

Afortunadamente, en lo que se refiere a conflictos bélicos, se ha podido ver más allá de la polémica y se le han dado otro tipo de usos a los videojuegos. Por un lado los simuladores de vuelo son utilizados en muchas ocasiones como entrenamiento para los nuevos soldados. Además el ejercito estadounidense ha empezado a tratar a los veteranos de guerra con estrés post-traumático mediante un videojuego. Este software fue desarrollado por la Universidad de Carolina del Sur y el Instituto de Tecnologías Creativas. Se está probando con soldados que vuelven de la guerra de Irak, que son ayudados por el juego a revivir los escenarios del suceso que le provocó el trauma, siguiendo una de las líneas clásicas del tratamiento de este tipo de desórdenes.

Irónicamente el mismo ejercito norteamericano está utilizando un sistema de reclutamiento que ha suscitado mucha polémica. Se trata de permitir la descarga gratuita del popular juego America’s Army a cambio de que el jugador permita que el ejercito contacte con él. De esta manera se lanza una campaña de marketing en la que se induce a pensar que el juego es un entrenamiento de lo que se encontrará el jugador en la guerra real. Esto ha provocado las protestas de varias organizaciones pacifistas que acusan al ejercito de frivolizar con la guerra y de poner de moda el ejército, cuando se debería educar a los jóvenes para la paz. En este caso el ejército norteamericano pretende manipular la concepción de lo que es una guerra y lo presenta como algo divertido y un simple juego.

Un caso curioso lo tenemos en el propio Ejército Español, cuando en 2004 publicara Misión de Paz. Se trata de un videojuego de estrategia en el que el jugador toma el papel de los soldados en misión de paz, es decir, tiene que dedicarse a la reconstrucción y el reparto de ayuda humanitaria tras un conflicto bélico. El juego se publicó de manera online desde el mismo portal del ejército en Internet. Sobre este título también hubo diversidad de opiniones, desde los que opinan que es un ejercicio de hipocresía, hasta los que piensan que se trata de un realismo práctico.

- Publicidad -

Posts Relacionados

Autor: jaimixx

1 Comentario

  1. ZimSul says:

    Con lo bonito que es matar alienigenas :)

Responder entrada